Tuesday, September 27, 2016

Que ya no falte nadie.



Un día como ayer pero hace dos años me levante temprano y ayude a mi mamá a limpiar la casa, preparamos comida y compramos algunas bebidas, nos arreglamos porque esperaba a algunos amigos para que me acompañaran a celebrar mi cumpleaños, comimos, bebimos y platicamos de mil y un cosas, les reitere casi al terminar la velada que eran personas muy especiales en mi vida.
La mañana siguiente todo México despertó con la misma noticia: 43 estudiantes habían desaparecido.

Se que muchos creen que Ayotzinapa no es su lucha, yo recuerdo haber escuchado detenidamente mientras pasaban los días el curso que tomaba esta noticia, un día de esos estaba sentada dentro de la cocina donde mi mamá preparaba la comida y me solté a llorar; recordé las lagrimas de mi madre cada que se atreve a contar sobre aquella vez que alguien se llevo a mi hermano, la manera en la que poco a poco se dio cuenta que esa noche no llegaría su hijo a casa, la esperanza que sentía cada que visitaba a cada uno de los familiares y amigos con los que podría estar, la impotencia que sintió cuando le dijeron que ya había casos similares, la felicidad cuando el niño con uniforme de secundaria que estaba en la morgue no era su hijo y a la vez envidia porque ahí se hubiera acabado la angustia. Mi hermano volvió a casa días después, desnudo, alguien lo había subido a una camioneta saliendo de su escuela secundaria, le había despojado de su ropa y cosas y había decidido abandonarlo en el Bosque de la Primavera. Mi mamá llora cada que cuenta esta historia, son lagrimas diferentes a las que suelta cuando ve una película o alguien le lee un poema, son lagrimas que le recuerdan que si las cosas hubieran sido diferentes se hubiera quedado sin un hijo.

Esa tarde lloré por algo que no sabía como sentir, no sabía como sentir la perdida de un hijo, no saber donde esta o donde podría haber terminado. 

Ayotzinapa es nuestra lucha porque todos somos el bebé de alguien, no voy a decir que todos los padres aman incondicionalmente a sus hijos, pero somo el bebé de nuestros tíos, abuelos, amigos, rommies, nuestra pareja o cualquier familia que nos haya adoptado, así también todos tenemos nuestros bebés; Ayotzinapa es nuestra lucha porque cada vez esta mas cerca, nadie sabe donde esta el hermano pequeño de un amigo de mi mamá, un buen amigo de mi hermano y que trabajaba en el mismo medio que él desaparecio en la carretera, el chico que venía de Colima a Guadalajara y nunca llegó compartia conmigo al menos 20 amigos en común en facebook y su cara me es muy conocida y hace una semanas se perdió la prima de una amiga de la primaria de mi prima.

El problema no son los "chairos" que algunas personas creen que no van a la escuela, fuman marihuana y solo se dedican a hacer marchas en lugar de "estudiar y trabajar para que formen parte del país", el problema es que no podemos vivir y rendir cuentas a un país donde no sabemos si en unas horas será nuestra familia la que no sepa donde estamos.

Tuesday, February 9, 2016

Una princesa.



Cuando tenia entre cinco y seis años a alguien se le ocurrió mencionarme que las tareas del hogar debían ser realizadas por las mujeres de la casa, al parecer mi sentido del humor era un joya desde entonces pues conteste que para eso tenia hermanos. esta historia se ha repetido cada que a alguno de mis familiares se les ocurre presumir el hecho de que mis hermanos saben agarrar una escoba, después de esto se ponen a llamarme "la princesa de la casa".

La realidad es que desde que cumplí nueve años se me comenzaron a encomendar pequeñas tareas en la casa como juntar la mesa, limpiarla y lavar los trastes después de cada comida, con el paso del tiempo yo y mis hermanos hemos crecido y después de que el mayor estudió su carrera se ganó el privilegio de dejar de ayudar en la casa, esto porque él es el que aporta el mayor sustento desde que mi padre falleció, otro de mis hermanos dejo de ayudar cuando encontró un trabajo al terminar su carrera pues es cierto que las actividades de los hombres adultos puede ser extenuante y mi hermano menor pues es el menor así que debe dedicarse mas hacer sus tareas escolares que a otra cosa, eso si, se le pide que junte los trastes sucios de la mesa y lo hace después de cada comida en la que este presente.

A pesar de que yo estudio y trabajo se me ha dicho que debo aprender a hacer también todas los quehaceres que me corresponden pues es muy importante que sepa organizar mi tiempo de manera que pueda cumplir con todas mis responsabilidades.
Verán, ese pequeño chiste que dije con toda sinceridad hace diez años no me ha bajado del título de princesa a pesar de que mis hermanos ayudan con los quehaceres de la casa mas que minimamente y aunque ayude en todo lo que me pida mi madre ella podrá seguir diciendo que nadie ayuda en la casa y el saber popular me ha demostrado que el 100% de las madres dicen esto al menos una vez al día.

Para finalizar, no espero que me glorifiquen por ayudar en mi casa, pero aún cuando existan los días en que mis hermanos no hagan absolutamente nada, porque uno no es ninguno, esas pequeñas historias sobre como hace años mis padres les enseñaron a barrer y a trapear serán las favoritas de mis tías y abuela porque de alguna manera que lo haga un hombre sigue siendo especial y mi pregunta es, ¿cuando dejara de ser para mi algo esperable que sepa hacer las tareas del hogar? y ¿en que momento podre dejar de ser una princesa y convertirme en anécdotas sobre que buena muchacha soy?

Tuesday, January 26, 2016

Evolucionando


Sabemos que las personas pueden crecer, aprender y cambiar, debemos tener en cuenta que la próxima vez que veamos a alguien y tengamos algún tipo de platica con ellos podrían ser alguien completamente diferente a quien nosotros recordábamos conocer. No quiero con esto decir que todos estamos en constante cambio pues creo que todos conocemos al menos una persona que se niega a pensar de manera distinta aunque los años pasen y la sociedad evolucione junto con estos, pero habremos quienes intentamos a diario entender infinidad de cosas que nuestro yo infante, adolescente o adulto no tenia idea que existía o podía tener explicación.
A los diez años creía saber quien era y a donde iba a llegar cuando me convirtiera en un adulto pero hoy me doy cuenta que estaba totalmente equivocada y que no podría de ninguna manera saber quien sería ahora, las pistas estaban ahí todos los días pero solo ahora que soy consciente de los cambios puedo darme cuenta de que los distintos hechos que ocurrían a mi alrededor tenían un motivo.

Todo esto para decirles que ya no creo, no creo en la existencia de un Dios todopoderoso, una vez lei una frase que decía “mete a tus hijos en una escuela católica para que odien el catolicismo” pero no fue así, lo ame por muchos años pero ahora me doy cuenta que no puedo creer en algo que mueve a muchas personas a actuar de maneras que no me parecen justas y correctas, no digo que creer en un Dios sea malo ni condeno a las personas que lo hacen, simplemente me he dado cuenta que seguir ciegamente a una multitud no es lo que deseo para mi vida, al menos no cuando podrían mis acciones o ideologías lastimar a otros individuos.
Puedo sonar “hippie” (en un lenguaje coloquial) al decir lo siguiente pero la realidad es que creo en el amor, en la amabilidad, en la educación y en el respeto. Espero no vengan a decirme que en eso esta basada esa creencia que ahora rechazo, pues lo se, y es por eso que me aferraba tanto a ella pero ahora también se que el ser humano es capaz de destruir la esencia de una ideología para su propio bien y de eso es de lo que no quiero ser parte.

No se quien seré o que estaré haciendo en un par de años, espero continuar creciendo  manteniendo la mente abierta a los distintos cambios que suceden en mi y mi alrededor aunque a veces me cueste trabajo deshacerme de ideas conservadoras o del sentimiento de que no existe manera de arreglar todos los problemas que como sociedad enfrentamos diariamente.
Los invito a reflexionar sobre estas ideas que hace cinco o diez años ni en sueños pensaron que ahora estarían aceptando, compartanlas en los comentarios y recuerden que seguimos caminando y que estamos en constante evolución.